Pasaron casi cuatro meses desde la última vez que escribí algo en este u otro blog y siento que hay mucho y poco para contar, pero una u otra cosa se puede decir.
Últimamente estuve pensando bastante, sobre todo en mí y descubrí algunas cosas, que tal vez ya sabía pero nunca había hablado sobre ellas.
Una cosa que ya todos conocen es que suelo ser dramático y exagerar mis problemas, a tal punto de no entender como algunas personas no se hartan de mí. En algún momento fue tan común que me marcó y ahora siento que cualquier cosa que digo ya es tomado como drama. Por otra parte, algo que no se si muchos sepan, es que tiendo a minimizar mis problemas. Suelo quejarme frente a la gente sobre algún inconveniente en mi vida pero después me digo a mí mismo que me dejo afectar por una estupidez, o que es algo que todos deben pasar o que hay gente con problemas de verdad.
Esto a veces llega a hacerme sentir que no tengo derecho a tener problemas y hasta sentirme culpable cuando estoy afligido por algo.
Por otro lado más positivo, estoy cursando una nueva carrera, técnicamente la quinta en cuatro años, y con suerte la definitiva.
La elegí como una última y desesperada opción al no lograr ingresar a otra. Admito que al principio tenía muchas dudas y pensé que haría gastar a mis padres una gran cantidad de dinero. Sin embargo esta carrera me encanta, más contento no podría estar. Incluso me gusta tanto que no tengo muchos problemas en estar tanto tiempo ocupado y esforzándome todo el tiempo por llevar al día las materias.
En fin, este año no es lo que esperaba en ciertos aspectos personales, cosa por la que me estoy dejando afectar. Pero al menos la parte académica es algo que parece por fin resuelta.
Creo que es todo lo que tenía que decir. Nos vemos de nuevo quién sabe cuando.