martes, 27 de septiembre de 2016

La felicidad a los veintitantos

Yo soy un joven de apenas 22 años, "viví" mucho menos que una persona promedio de mi edad, por mi estilo de vida bastante cerrado. Pero en estos que parecen muchos años y que a la vez son pocos, aprendí algunas cosas, que considero importantes para conseguir la tan deseada felicidad.

Pero primero una advertencia que podría quitarle hacer ver estos consejos como totalmente inútiles o falsos. En estos días me costaría considerarme feliz, al menos no lo soy en algunos aspectos de mi vida. Seguramente pensarán por qué alguien que tiene las "claves" de la felicidad no es totalmente feliz. Para empezar, no tengo una forma de vida que asegura ser feliz, son solo consejos que pueden ayudar a llegar a este objetivo. Segundo, no llevo a cabo todo esto, tengo algunos percances en mi vida por decirlo de alguna forma, ya que es un tema bastante complicado de explicar. Por último, estas son cosas, que algunas, aprendí por las malas. Sin más preámbulos, empezaré con estos humildes tips.

Amigos

 Antes yo era de esas personas que creían que no necesitaban de nadie más. En parte fue por el tonto pensamiento de adolescente amargado por la escuela, de querer ser un solitario psicópata, o creer serlo. En estos últimos años he conocido gente importante en mi vida, sobre todo mi mejor amiga. De estas amistades, aunque sean a través de una pantalla, aprendí mucho y saqué muchas cosas buenas, que lograron hacerme sentir bien como nunca nada lo logró. No es necesario tener muchos amigos, mientras sean buenos, hacen mucho bien.

Hacer cosas, mejor si te gustan y lo disfrutas

Algo que me hace sentir mal es no tener nada que hacer. A un gran aburrimiento le sigue una sensación de inutilidad y mal estar conmigo mismo. Estar ocupado en alguna actividad, casi cualquiera, ayuda a distraerse y olvidar lo que te aflija, no lo soluciona pero puede despejar la mente. Obviamente hay que buscar hacer algo que te guste y no estrese más. Mantenerse ocupado con cosas que te hacen sentir bien, no solo puede ayudarte a sentirte bien, sino que puede hacerte bien a la salud física, y no solo emocional. Casi olvido hablar de que clase de cosas, me refiero a una carrera, estudios, deportes, talleres, lectura, dibujo, cualquier cosa recreativa y de agrado de uno mismo.

Actitud

Yo considero a la felicidad en parte como una actitud.Ayuda mucho a poner buena cara para todo lo posible. El pesimismo y la autocompasión no ayudan en nada, e incluso pueden hacer mal. 




Para terminar, una pequeña tontería. Me gustan bastante los videojuegos, en uno de ellos escuché una frase que dice "la familia, los amigos y la comida, son lo más importante". Aunque lo haya dicho un panda antropomórfico virtual, estoy bastante de acuerdo con eso. Para mucha gente la familia es algo muy importante, no soy la persona adecuada para hablar de eso, soy algo distante con mi familia, pero realmente mi vida sería muy diferente sin ellos, y seguramente sería diferente para mal. Ya dije lo que tenía para decir de los amigos, así que pasaré a decir que la comida ayuda. El menú en mi casa es muy rutinario, y en ocasiones llega a malhumorarme mucho. Comer algo que me gusta mucho, o algo distinto, me hace sentir bien y eso me hace pensar en la comida como algo bueno en la vida.

En fin, me retiro con la esperanza de que estos consejos torpemente explicados ayuden a alguien que se tope con ellos.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Rutina

Esta noche quiero romper mi record y escribir tres entradas. Ya terminé con dos (con la segunda ya rompí el record de una entrada), y ahora estoy forzando un poco la tercera.

La última idea que me queda para esta serie de entradas es hablar un poco de mi rutina. Ya me cansé de decir que es algo poco interesante (y viendo las visitas en el blog, parece que tengo razón), sin embargo lo haré.

No tengo nada interesante para contar, desde hace años me paso los días frente a una pantalla, deseando un cambio en mi vida y pocas veces esforzándome por lograrlo. Lo único destacable de estos últimos dos años es que logré ser constante en la universidad, siguiendo una carrera, aunque para 2017 me veo en otro lugar.

Si no tengo clases, por lo general me despierto tarde, varias veces para comer. Si tengo tiempo, prendo la computadora y me pongo al día de lo que pasó en Taringa y en Whatsapp. La mayoría de mis amigos y conocidos están al otro lado de una pantalla así que ahí paso la mayor parte del día.

Charlo con mi querida mejor amiga, juego online con un par de amigos, digo unas palabras en los grupos de Whatsapp que tengo, juego un rato más o veo televisión mientras reflexiono sobre mi vida y pienso más temas de conversación. Reviso las redes sociales, hablo un poco más si puedo, si me quedan ganas juego algunas partidas y me voy a dormir, luego de dar un último vistazo en las redes y despedirme de mi amiga si es que no es demasiado tarde, para no molestar.

En eso se resumen mis días. A veces voy a terapia, los domingos vienen mis hermanos a almorzar, hago algo de tarea, pero no mucho más que eso. Como ya conté en otro momento, estoy tratando de buscar un trabajo, para cubrir mis gastos y ayudar en la economía de la casa, también he buscado otras actividades para realizar, como cursos y talleres, pero no quiero sumar más gastos a mis padres.

Creo que estoy dando un pequeño paso para empezar a cambiar mi vida de una vez por todas, solo espero tener la fuerza y la voluntad para seguir adelante y no volver a la misma rutina y quedarme con las ganas como pasó tantas veces.

No tengo nada más que decir, me faltó aclarar un par de cosas pero no puedo recordar que era y de hacerlo dudo que sabría como arreglar toda la entrada para que entren sin que se note un "parche", por decirle de algún modo.

En fin, me despido hasta la próxima.

Ocurrencias para mis entradas

En esta noche en la que estoy con ansias de escribir, como raras veces me pasó, les traigo un tema poco importante y poco interesante, cómo escribo mis entradas.

Siempre empiezo con una idea, un tema para desarrollar, a veces bastante tonto, como ahora mismo, o en varias ocasiones, bastante serio, al menos para mí. Aunque a veces intento hacer cosas más espontáneas, tratando de escribir sobre la marcha y que la entrada "crezca" sola, casi siempre planeo durante varios días lo que escribiré, y de una forma bastante desordenada.

Siempre pienso a grandes rasgos y de manera mezclada partes de párrafos e ideas secundarias para armarlo luego en la entrada fina. Por lo general lo que ven en su pantalla no se parece en nada a lo que hay en mi mente. Siempre olvido algo, mezclo más las cosa, explico de forma diferente, descarto algo, etc.

Algo que siempre me cuesta mucho es el título y el final, así que básicamente improviso como puedo el comienzo y el fin de cada entrada, y esta no será la excepción. En esta ocasión pude empezar con el título, aunque no me agrada mucho, y no se me ocurre otro. Pero como siempre, estoy desvariando porque me quedé sin palabras para un desenlace, y como hice en varias oportunidades, aclararé que me quedé sin ideas y dejaré un final bastante torpe.

Noche de escritura

Por enero de 2014 hice la primera entrada de este blog, explicando más o menos que era lo que quería escribir aquí, el tipo de entradas que se iban a ver y el objetivo para el cual empecé esto. Hace ya poco más de dos años dije que no quería hacer de este lugar virtual una especie de diario personal, pero he fallado en eso.

Últimamente, por diversos motivos, mi vida no fue la gran cosa, y creo que por esto fue que no pude evitar escribir sobre cosas que no sean tan personales. Realmente dudo que haya muchas personas interesadas en lo que escribo. De las personas que conocen este blog, puedo contar con las manos a quienes imagino que al menos pueden preocuparse o interesarse por mí, como para tomarse el tiempo de leer lo que escribo aquí.

Ahora que lo pienso, lo que digo suena como si me molestara no tener público, pero no me siento ofendido porque la gente no quiera leer mi blog, incluso preferiría que pocos lo hagan.

Después de un par de años que parecen mucho y poco, el único objetivo que cumplió mi blog fue la práctica de mi escritura, y eso a duras penas, ya que fueron muy pocas entradas las que escribí. También llegué a publicar apenas una historia propia, así que considero que esa meta no está del todo cumplida, aunque ando pensando en algo de ficción para escribir, y espero hacerlo pronto.

En este momento ya no se como continuar la entrada, tenía ganas de escribir, se me ocurrieron unos cuantos temas, pero no se me ocurría como terminar al menos este. Como todavía tengo ganas y algunas ideas en mi cabeza, es posible que en los próximos minutos haga otra entrada, por lo tanto me retiro para seguir escribiendo

jueves, 15 de septiembre de 2016

Una noche tranquila

Hace unos días que vengo pensando en que escribir para esta entrada, pensaba en profundizar algo de la anterior, pero como siempre digo, no quiero hablar de cosas demasiado personales, aunque a veces no puedo evitarlo.
En este momento ando aburrido, con ganas de escribir y también de dibujar, aunque mi mano está algo torpe para hacer esto último. Mi mente se colma de diversos pensamientos cuando trato de pensar en algo para plasmar con palabras en este blog, mientras escucho algo de música.
Releo la entrada que hice hace un par de semanas para inspirarme, sin mucho éxito. Mis pensamientos se mezclan todavía más, entre ellos distingo mis preocupaciones por la facultad, mi miedo de no encontrar una vocación, miedo a no tener la fuerza para cambiar mi vida a mejor, miedo a descuidar a quienes me importan, miedo de las preguntas que me puede hacer la gente sobre mi vida porque no tengo idea de que contestar.
Hablando de esto último, suelo muchas veces mentir sobre algunas cosas para que la gente no siga haciéndome preguntas incómodas que me cuestan responder, en parte porque me siento fracasado y en parte por la nebulosa de pensamientos y sentimientos que es mi cabeza en estos tiempos. Por ejemplo, cada vez que me preguntan como estoy con mis estudios, digo que bien, que me gusta la carrera y listo, no más preguntas cuya respuesta serían algo así como "desearía estar en otro lado, detesto lo que hago y no soy nada bueno en esto, cada vez quedo libre en más materias porque siento que no tengo la capacidad para seguir adelante y posiblemente me saboteo a mí mismo".
Por otro lado más optimista, por primera vez me atreví a enviar un par de solicitudes para conseguir trabajo, tal vez fueron muy pocas y fue algo cobarde de mi parte limitarme a empresas que se pueden solicitar por internet, pero siento que es un avance en mi vida. Las ganas de trabajar vinieron de repente por algunas dificultades económicas en casa, que espero sean solo de este mes.
A pesar de que la decisión de trabajar es algo forzada, siento que es necesaria, que me ayudará a madurar, y me emociona la idea de poder tener mi propio dinero para mis gastos. Incluso ya planeo ahorrar para varias cosas, como un viaje que quiero repetir.

En fin, siento que ya dije bastante y me preocupa haber desvariado demasiado con una gran cantidad de errores gramaticales que no tengo ganas de revisar, así que me despido hasta la próxima.