domingo, 25 de septiembre de 2016

Ocurrencias para mis entradas

En esta noche en la que estoy con ansias de escribir, como raras veces me pasó, les traigo un tema poco importante y poco interesante, cómo escribo mis entradas.

Siempre empiezo con una idea, un tema para desarrollar, a veces bastante tonto, como ahora mismo, o en varias ocasiones, bastante serio, al menos para mí. Aunque a veces intento hacer cosas más espontáneas, tratando de escribir sobre la marcha y que la entrada "crezca" sola, casi siempre planeo durante varios días lo que escribiré, y de una forma bastante desordenada.

Siempre pienso a grandes rasgos y de manera mezclada partes de párrafos e ideas secundarias para armarlo luego en la entrada fina. Por lo general lo que ven en su pantalla no se parece en nada a lo que hay en mi mente. Siempre olvido algo, mezclo más las cosa, explico de forma diferente, descarto algo, etc.

Algo que siempre me cuesta mucho es el título y el final, así que básicamente improviso como puedo el comienzo y el fin de cada entrada, y esta no será la excepción. En esta ocasión pude empezar con el título, aunque no me agrada mucho, y no se me ocurre otro. Pero como siempre, estoy desvariando porque me quedé sin palabras para un desenlace, y como hice en varias oportunidades, aclararé que me quedé sin ideas y dejaré un final bastante torpe.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario