sábado, 13 de diciembre de 2014

El blog debe continuar

Pasaron no se cuantos meses desde mi última entrada. Desearía poder decir que estaba ocupado pero sería una mentira. Calculo que en parte si lo estuve con mi otro blog compartido, el cual le dediqué mucho más tiempo que este. Supongo que fue así porque lo comparto con una muy buena amiga, la mejor.

Antes de empezar con lo que quiero hablar resumiré un poco mi vida, desde mi última entrada hasta hoy.
No cambió casi nada, no logro avanzar en mis estudios, ahora estoy a punto de empezar a prepararme para entrar a otra carrera. Pero por suerte esta vez es parte de un plan para cumplir mis sueños.

No conseguí ningún trabajo, aunque tampoco hice mucho para buscarlo. Ahora planeo esmerarme un poco más en ello para acercarme todavía más a mis sueños y hacer una serie de viajes que quiero hacer...de nuevo.

En fin, hace poco hice un viaje para conocer a mi mejor amiga, y no puedo estar más contento con esto. Tal vez algunas cosas que tenía planeadas no pudieron ser, pero no me molesta casi nada. El viaje no podría haber sido mejor.

A esta amiga le debo mucho, una vez, tal vez en broma o en serio, me dijo que me mudara a estudiar a Buenos Aires. Al principio me lo tomé como un chiste, pero con el tiempo se convirtió en un gran proyecto. Tal vez no pude mudarme hace dos años como quería, y tal vez no pueda hacerlo el próximo año y quien sabe cuando. Pero si no fuera por ella, hoy tal vez no tendría un sueño.

También le debo mi felicidad. No soy muy bueno para hacer amigo y ella es prácticamente mi única amiga. Conocí a otras personas, en este viaje, con las que no me podría llevar mejor. Pero nunca podrían ocupar el lugar de ella.

Aunque mi familia me insistía en que salga a conocer la gran ciudad, yo prefería pasar el tiempo en un Burger King, un Sub Way u otro lugar de comida rápida, hablando sobre nada en especial y cosas de la vida.

Ahora que he vuelto a mi casa, me pongo algo triste, porque me levanto y ya no es para ir a desayunar con ella, y por eso quiero volver cuanto antes. Ahora me tengo que conformar con ver su imagen en la pantalla y leer lo que escribe en vez de escuchar su voz. No es lo mismo pero sigue haciéndome feliz como nadie lo hizo antes.

Tengo tanto para hablar pero ya no se me ocurre que más escribir. Así que aquí me despido hasta la próxima.


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